- Espuma PWRRUN+ ganadora: combina amortiguación y reactividad sin hundirse progresivamente.
- Polivalencia poco común: gestiona recuperación, tempo y largas distancias con la misma soltura.
- Comodidad duradera: sin fricciones, sin puntos calientes, incluso después de 2h de carrera.
- Suela XT-900 fiable: el agarre se mantiene bien en mojado y el desgaste avanza despacio.
- Límites claros: se resiste a la velocidad pura y a los pies anchos les costará encontrar su sitio.
- Mejor opción para: corredoras neutras de menos de 75 kg que buscan una zapatilla de entrenamiento universal.
La gama Ride de Saucony forma parte de esas líneas que han sabido imponerse en el panorama del running sin buscar nunca hacer de más. Desde sus inicios, encarna una promesa sencilla pero difícil de cumplir: ser la zapatilla ideal para el entrenamiento diario, tanto para la principiante como para la corredora experimentada. Con la Saucony Ride 19, la marca estadounidense no parte de cero. Afina, pule, mejora allí donde era necesario. Pero ¿bastan estos ajustes para convertirla en una zapatilla mejor que su predecesora? ¿Ha sabido Saucony hacer evolucionar una fórmula ya sólida sin traicionar su espíritu? Eso es exactamente lo que hemos querido comprobar sobre el terreno.
Las tecnologías incorporadas en la Ride 19
La espuma PWRRUN+ y la suela exterior XT-900
El corazón de la Saucony Ride 19 se apoya en la espuma PWRRUN+, y ahí es donde todo se decide. A diferencia de las espumas EVA clásicas, que tienden a compactarse progresivamente con los kilómetros, la PWRRUN+ combina dos cualidades que a menudo se oponen erróneamente: la amortiguación y la reactividad. En concreto, absorbe los impactos al aterrizar mientras devuelve energía en la propulsión, lo que evita esa sensación de «correr sobre algodón» que se reprocha a algunos modelos muy confortables. Para la versión 19, Saucony ha revisado esta espuma para hacerla más ligera y más rebotante, sin sacrificar el confort característico de la gama. El resultado es una zapatilla que no cansa, incluso en las tiradas largas.

En cuanto a la suela exterior, el sistema XT-900 utiliza una mezcla de caucho y carbono que juega en dos frentes: la durabilidad y la tracción. La nueva disposición de los tacos y las ranuras respecto a la Ride 18 mejora el desarrollo natural de la zancada, favoreciendo transiciones fluidas del talón a la puntera. Tanto en asfalto seco como mojado, esta suela se muestra fiable. Las ranuras integradas también contribuyen a la flexibilidad global de la zapatilla, lo que hace que cada zancada resulte más natural.
El sistema FORMFIT, la parte superior y la plantilla interior
El empeine de la Ride 19 combina un mesh técnico transpirable con el sistema de ajuste FORMFIT, que es la verdadera seña de identidad de Saucony en este modelo. FORMFIT no se limita a ajustar el pie con los cordones: gestiona cada zona de contacto entre tu pie y la zapatilla para crear un calce que parece una funda hecha a medida. La caña se ha rediseñado por completo para la versión 19, con un ajuste más preciso desde el primer uso y una eliminación de los puntos de presión que podían aparecer durante la adaptación en las versiones anteriores. También hay que destacar el compromiso ecorresponsable de Saucony: la Ride 19 incorpora materiales reciclados y cuenta con un diseño vegano, algo que sigue siendo poco habitual en este nivel de acabado dentro de la categoría de las polivalentes.
La plantilla extraíble es un detalle práctico que merece mencionarse. Si utilizas plantillas ortopédicas o quieres personalizar tu amortiguación plantar, puedes retirar la plantilla original sin ninguna dificultad. También es una ventaja para el mantenimiento, ya que permite una limpieza por separado.
Primeras impresiones: desembalaje y primer calzado
Lo que se ve y lo que se siente al sacarla de la caja
Al sacarla de la caja, la Saucony Ride 19 transmite de inmediato una sensación de seriedad. Los acabados son limpios, el mesh está bien tensado sobre la caña, y la zapatilla parece ligera al cogerla – algo que confirman los 246 g en talla 40, un peso competitivo para una zapatilla de esta categoría. El drop de 8 mm es un estándar polivalente que se adaptará a la gran mayoría de corredoras sin necesitar una adaptación especial. Los colores disponibles están a la moda, con un equilibrio entre discreción y personalidad. La suela exterior transmite confianza con sus tacos bien definidos y su construcción cuidada.

Al calzarla, el sistema FORMFIT hace efecto desde los primeros segundos. El pie se acomoda de forma natural en la caña, el cordón se ajusta sin esfuerzo, y la espuma PWRRUN+ ya se percibe bajo el arco plantar antes incluso de la primera zancada – una sensación de soporte inmediato, sin rigidez. La zapatilla da desde el principio la impresión de estar lista para usar, sin necesidad de rodaje previo. Las primeras zancadas a pie ligero en interior confirman esta impresión: todo fluye, no hay rozamientos, y el conjunto parece pensado para durar.
Saucony Ride 19: la prueba sobre el terreno
Para este test, hemos acumulado más de 300 km con las Saucony Ride 19 en condiciones variadas: carreteras urbanas, caminos trazados, pista y algunas salidas bajo la lluvia. La testeadora presenta un perfil representativo del público objetivo de la zapatilla: pisada neutra, peso por debajo de 75 kg, nivel intermedio a avanzado, con sesiones que van desde la recuperación activa hasta el tempo sostenido. La talla probada es un 40 (talla europea).
Sujeción y cordones
En condiciones reales, el sistema FORMFIT cumple sus promesas. En curvas cerradas, en pequeños desniveles o en aceleraciones repentinas, la zapatilla acompaña al pie sin desviarse. El sujeción es uniforme en todo el pie, sin zonas de compresión particulares ni sensación de holgura en un sector específico. El antepié queda bien sujeto sin estar comprimido, el mediopié está guiado con precisión, y el talón se mantiene firme gracias a un contrafuerte trasero rígido pero no agresivo. Los cordones incluidos no se desatan durante la salida, un detalle muy apreciable en las distancias largas.
La sujeción del talón merece una mención especial: es lo suficientemente firme como para evitar los golpes de talón sin irritar el tendón de Aquiles, incluso en salidas de más de 90 minutos. La confianza que ofrece esta sujeción se mantiene constante a lo largo de los kilómetros, sin que la zapatilla se afloje progresivamente como suele ocurrir con empeines peor construidos.
Adherencia y agarre
La suela XT-900 se comporta exactamente como se espera sobre asfalto seco: el agarre es excelente, las transiciones son fluidas, y los surcos contribuyen activamente a la flexibilidad de la suela. Sobre asfalto mojado, que suele ser la prueba de fuego para una zapatilla de carretera, la tracción sigue siendo fiable y tranquilizadora, sin sensación de deslizamiento incluso en los cambios de dirección leves. Sobre caminos compactados y estabilizados, la Ride 19 se desenvuelve bien sin pretender en ningún momento ser otra cosa que una zapatilla de asfalto.

Hay que ser honestos, no obstante, en cuanto a sus límites: en cuanto el terreno se vuelve blando, embarrado o herboso y empapado, la Ride 19 muestra sus fronteras. No es su vocación y no intenta ocultarlo. Para salidas mixtas con algo de trail auténtico, modelos como los que hemos probado en nuestro análisis de la Brooks Divide 6 resultarán mucho más adecuados. Pero en todo lo que se parezca a asfalto o a un camino trazado, la Ride 19 está en su terreno.
Amortiguación y rebote
Este es, evidentemente, el núcleo de la prueba. La espuma PWRRUN+ se sitúa en un registro que podríamos calificar de «suavemente firme»: ni la mullidez excesiva de algunas zapatillas maximalistas, ni la firmeza seca de los modelos orientados a la velocidad. El retorno de energía se percibe sin ser espectacular, lo cual encaja exactamente con lo que se espera de una polivalente de entrenamiento. La verdadera sorpresa es cómo se mantiene esta amortiguación con el paso del tiempo: tras 45-50 minutos de carrera, la espuma no se ha comprimido de forma perceptible, y las sensaciones siguen siendo similares a las del inicio.
El drop de 8 mm favorece transiciones talón-punta naturales sin imponer un desarrollo de zancada particular. La pisada sigue siendo la que es, y la zapatilla la acompaña sin intentar corregirla ni forzarla. En las salidas largas, la protección percibida en el impacto es suficiente para limitar la fatiga muscular y articular al final de la sesión, que es exactamente el papel de una buena zapatilla de entrenamiento polivalente.
Rendimiento en carrera: tempo, tirada larga y series
En fondo suave de 1h30 a 2h, la Ride 19 destaca. Ningún punto caliente, ninguna fricción, la comodidad es constante del primer al último kilómetro. En este tipo de uso es donde resulta más agradable y convincente. En sesión de tempo, la espuma PWRRUN+ permite mantener ritmos sostenidos sin esfuerzo adicional notable hasta aproximadamente 4’45»/km para una corredora de nivel intermedio. La reactividad está presente y se percibe, lo que permite cambiar de ritmo sin sensación de resistencia por parte de la zapatilla.
En series cortas (400 m o 1000 m a ritmo rápido), la Ride 19 puede acompañar estas sesiones sin problema mayor, pero empieza a notarse que un modelo más reactivo sería más beneficioso para velocidades superiores a 4’15»/km. No es su terreno favorito y no intenta disimularlo. Para estos usos exigentes, las zapatillas orientadas al rendimiento son claramente más adecuadas, y esto forma parte de la honestidad que le debemos a este modelo. Si buscas comparar enfoques diferentes en el terreno de la polivalencia, nuestra prueba de la Saucony Kinvara 16 te ofrecerá una lectura complementaria interesante.
Comportamiento en subida y en bajada
En subida sobre asfalto o camino trazado, la flexibilidad de la suela permite un buen trabajo del antepié sin rigidez molesta. El agarre del XT-900 sigue siendo eficaz incluso en pendientes más pronunciadas. La zapatilla no intenta forzar el ritmo, acompaña el esfuerzo de forma natural. En bajada, la amortiguación de la PWRRUN+ protege eficazmente las articulaciones durante los impactos repetidos, una cualidad muy valiosa para las corredoras que incorporan regularmente salidas con desnivel moderado a su programa.
El mantenimiento del pie hacia adelante en las bajadas también merece mención: el contrafuerte del talón evita los deslizamientos que provocan rozaduras en los dedos, un problema clásico en las pendientes pronunciadas. La zapatilla FORMFIT sujeta bien el pie en su posición sin crear una compresión excesiva, incluso en descensos rápidos.
¿Para qué tipo de corredora está pensada la Saucony Ride 19?
La Saucony Ride 19 está pensada para corredoras con una pisada neutra a ligeramente pronadora y un peso inferior a 75 kg. Este límite de peso no es arbitrario: por encima de él, la espuma PWRRUN+ puede comprimirse más al impacto, lo que reduce sus propiedades de reactividad y amortiguación. Para las corredoras por debajo de ese umbral, la espuma expresa todo su potencial.

En cuanto al nivel de práctica, la Ride 19 es realmente transversal. La principiante encontrará en ella un confort tranquilizador y una durabilidad que permite progresar sin cambiar de zapatilla cada seis meses. La corredora intermedia verá en ella una auténtica navaja suiza para todos sus entrenamientos, desde la recuperación activa hasta el tempo. La corredora avanzada podrá usarla como zapatilla de entrenamiento fiable junto a sus zapatillas de competición. En cambio, si presentas una pronación marcada, deberás orientarte hacia modelos con tecnología de estabilidad. Si buscas velocidad pura, los modelos con placa de carbono serán más adecuados. Y si tu peso supera habitualmente los 75 kg, conviene considerar otras opciones con una espuma más densa. Para hacerte una idea de lo que ofrece la competencia en el segmento polivalente accesible, nuestro test de la ASICS Gel-Pulse 17 ofrece una comparación esclarecedora.
¿Cómo talla la Saucony Ride 19?
El tallaje de la Saucony Ride 19 es fiel a las tallas estándar. En la gran mayoría de los casos, elegirás tu talla habitual sin dudarlo. La empeine FORMFIT se adapta bien tanto a pies finos como a pies estándar, ofreciendo una sujeción precisa sin compresión. Para los pies anchos, la situación es más matizada: la empeine puede resultar un poco justa, y media talla más puede aportar una comodidad extra, aunque no siempre es necesario.
Para elegir bien tu talla, aquí van algunos consejos prácticos: mide tu pie al final del día (cuando el pie tiene su volumen máximo), comprueba que queda aproximadamente un centímetro entre la punta de tu dedo más largo y el extremo de la zapatilla, y asegúrate de que la sujeción lateral es suficiente sin generar sensación de pellizco. La caña rediseñada de la versión 19 ha mejorado el ajuste general respecto a la Ride 18, eliminando en particular los puntos de presión en el antepié que podían aparecer al principio del uso.
Lo que la Ride 19 hace realmente bien
Una comodidad que dura del primer al último kilómetro
La capacidad de la espuma PWRRUN+ para mantener sus propiedades a lo largo de toda una sesión es una de las cualidades más concretas de la Ride 19. Mientras que algunas espumas se van hundiendo progresivamente después de 30-40 minutos, la PWRRUN+ se mantiene coherente de principio a fin. La caña FORMFIT también contribuye a esta comodidad duradera al evitar cualquier fricción o presión localizada, incluso en salidas de más de dos horas. La durabilidad global de la zapatilla se anuncia en torno a 800-1000 km, lo cual coincide con lo que observamos nosotros, y es un argumento de peso para una zapatilla de entrenamiento diario.
Una polivalencia poco habitual en esta categoría
El equilibrio amortiguación-reactividad que ofrece la Ride 19 es difícil de encontrar en esta categoría de precio y posicionamiento. La mayoría de las zapatillas realmente confortables renuncian a la reactividad, y las zapatillas reactivas suelen sacrificar el confort. La Ride 19 rechaza ese compromiso y logra ambas cosas sin desnaturalizar ninguna de las dos. Es esta cualidad la que la convierte en una auténtica zapatilla universal para el entrenamiento: recuperación activa, resistencia, tempo, tirada larga, todo encaja sin necesidad de cambiar de par. Para las corredoras que comparan con otros enfoques de la polivalencia, nuestro test y opinión sobre la Puma Velocity Nitro 4 ofrece una lectura complementaria sobre lo que propone la competencia en este registro.

Una suela exterior sólida y fiable
La longevidad de la suela XT-900 es un argumento concreto. La nueva disposición del caucho respecto a la Ride 18 ralentiza visiblemente el desgaste en las zonas críticas, especialmente bajo el talón y bajo el antepié. Después de 300 km de prueba, las zonas de apoyo presentan un desgaste normal y homogéneo, sin señales de deterioro prematuro. La tracción en cualquier condición, y en particular sobre asfalto mojado, sigue siendo uno de los puntos fuertes reconocidos de este modelo por las corredoras que lo usan a diario.
Lo que puede frenar tu elección
Los límites para la velocidad y la competición
Seamos directos: la Ride 19 no es una zapatilla de velocidad. A partir de cierto ritmo, la ausencia de placa de carbono y la naturaleza de la espuma PWRRUN+ (que favorece el confort duradero más que la propulsión máxima) muestran sus límites. Para sesiones de series rápidas o carreras exigentes donde cada segundo cuenta, los modelos orientados al rendimiento serán claramente más adecuados. La Ride 19 acompaña bien los ritmos moderados a sostenidos, pero no está diseñada para dar el máximo en un contexto competitivo exigente.
Un ajuste que puede penalizar a los pies anchos y una estabilidad neutra
El sistema FORMFIT, por muy eficaz que sea en pies finos a estándares, puede resultar demasiado justo para las corredoras con pies realmente anchos. Elegir media talla más puede ayudar, pero no resuelve del todo el problema si tu antepié es significativamente ancho. Lo mejor es probarlo antes de comprarlo si es tu caso. Cabe también recordar claramente la ausencia de tecnología de control de pronación en el Ride 19: es un modelo neutro, y una corredora con una pronación marcada deberá recurrir a modelos específicos con tecnologías de estabilización. Esta limitación excluye a una parte nada desdeñable de corredoras, y es importante no pasarla por alto.
Ride 19 vs Ride 18: ¿qué ha cambiado realmente?
Las tres evoluciones principales entre el Ride 18 y el Ride 19 son claras y medibles. En primer lugar, la espuma PWRRUN+ revisada gana en ligereza y reactividad, algo que se nota claramente en los cambios de ritmo. En segundo lugar, la tija rediseñada ofrece un ajuste más preciso desde el primer uso, eliminando los puntos de presión que podían aparecer al principio. En tercer lugar, la nueva disposición del caucho en la suela exterior mejora la durabilidad global y la resistencia al desgaste en las zonas críticas.
Estos cambios son progresivos más que revolucionarios, lo cual suele ser el sello de las grandes gamas que saben lo que hacen. Si eres propietaria de unas Ride 18 aún en buen estado, no hay urgencia por cambiar. En cambio, si tus Ride 18 están llegando al final de su vida útil o si buscas tu primer par de esta gama, la versión 19 es objetivamente la mejor iteración de la fórmula hasta la fecha, y eso es suficiente para justificar la elección.

Ride 19 frente a la competencia
Saucony Ride 19 vs Nike Pegasus 41
La Nike Pegasus 41 es ligeramente más ligera y un punto más reactiva, lo que le da una pequeña ventaja en las sesiones de velocidad. La Ride 19 responde con una amortiguación más generosa en las distancias largas y una durabilidad de suela percibida como superior. Ambas son valores seguros dentro de su categoría, y la elección final dependerá a menudo de la morfología del pie y de la preferencia de marca más que de diferencias técnicas decisivas.
Saucony Ride 19 vs New Balance Fresh Foam 1080 v14
La New Balance Fresh Foam 1080 v14 ofrece una amortiguación más mullida y un ajuste considerado más generoso para pies anchos, pero resulta claramente menos dinámica que la Ride 19 en los cambios de ritmo. Para las corredoras que priorizan el confort puro en distancias largas y no necesitan variedad de ritmos, la New Balance puede resultar atractiva. Para quienes quieren alternar recuperación y tempo con la misma zapatilla, la Ride 19 se impone claramente.
Saucony Ride 19 vs Brooks Glycerin 22
La Brooks Glycerin 22 está orientada a la amortiguación máxima y a la protección articular, lo que la convierte en una opción ideal para las corredoras sensibles a los impactos o que vuelven regularmente de una lesión. Sin embargo, es más pesada y mucho menos polivalente que la Ride 19, con una reactividad claramente inferior. Si tu prioridad es la variedad de ritmos y la polivalencia en el entrenamiento, la Saucony es más adecuada. Si lo que buscas ante todo es el confort articular, la Brooks merece una seria consideración.
La opinión de la redacción: nuestro veredicto sobre la Saucony Ride 19
La Saucony Ride 19 cumple lo que promete, y eso ya es mucho en un mercado donde las promesas de marketing suelen superar la realidad del terreno. Polivalente, cómoda a largo plazo, reactiva sin pretensiones, fiable en todas las condiciones de asfalto: cumple con todo lo que se espera de una zapatilla de entrenamiento bien construida. Saucony ha sabido pulir su fórmula sin desnaturalizarla, lo que suele ser la marca de las grandes gamas que conocen bien a su clientela. El perfil ideal sigue estando claramente definido: pisada neutra, peso inferior a 75 kg, objetivo desde los 10 km hasta el maratón, con entrenamientos variados y necesidad de fiabilidad a largo plazo.
La Ride 19 no es la zapatilla más emocionante del mercado. No hace soñar como un modelo de carbono, ni sorprende con una tecnología revolucionaria. Pero cumple su función mejor que casi todas sus competidoras en su categoría, y lo hace con una coherencia poco habitual. Para una corredora habitual que busca un único par para todos sus entrenamientos, desde el rodaje de recuperación hasta la tirada larga pasando por el tempo, es probablemente la inversión más acertada del mercado en este momento. Un valor seguro que merece plenamente su reputación. Si tienes curiosidad por ver cómo se comporta Saucony en un registro más ligero y reactivo dentro de su propia gama, nuestro test de la Saucony Kinvara 16 te ofrecerá una lectura complementaria útil para afinar tu elección.




