- Amorti ferme et stable qui sécurise les sorties quotidiennes.
- Bonne polyvalence pour enchaîner endurance et tempo modéré.
- Stabilité renforcée grâce à une base élargie au médio-pied.
- Confort immédiat avec un chaussant bien rembourré.
- Durabilité élevée pensée pour accumuler les kilomètres.
- Dynamisme correct sans effet rebond excessif.
Reebok está realizando un notable regreso al mercado del running de alto rendimiento tras años de relativa discreción. La marca del logotipo vectorial cuenta con la gama FloatZig para volver a conquistar el corazón de los corredores, y es con esta segunda iteración con la que podemos medir realmente la ambición del proyecto. Lanzada en junio de 2025, la FloatZig 2 es una importante evolución del modelo inaugural, que promete mayor dinamismo, estabilidad y comodidad.
Esta zapatilla de entrenamiento diario está dirigida a un público amplio, desde principiantes hasta corredores experimentados que buscan una opción fiable para acumular kilómetros. Con su diseño retro y sus innovaciones técnicas, la FloatZig 2 pretende demostrar que Reebok puede competir con los gigantes del sector en el campo del rendimiento accesible. Pero, ¿se mantiene realmente esta promesa de sensaciones de rebote y versatilidad cuando se atan los cordones? Eso es lo que queríamos averiguar tras varias semanas de pruebas intensivas.
SuperFloat+ y Zig Tech reinventados: las innovaciones en el corazón de la FloatZig 2
Espuma SuperFloat+ con inyección de nitrógeno
El corazón palpitante de la FloatZig 2 es una formulación de espuma totalmente nueva llamada SuperFloat+. Esta tecnología utiliza un proceso de inyección de nitrógeno en una espuma supercrítica, lo que da como resultado una estructura celular más ligera a la vez que conserva unas excelentes propiedades de retorno de energía. En términos prácticos, cada zancada comprime la espuma, que libera entonces parte de la energía almacenada durante la fase de propulsión.
En comparación con las espumas FloatRide utilizadas en los modelos anteriores de la marca, la SuperFloat+ ofrece una reducción significativa del peso al tiempo que mejora la capacidad de respuesta. Este desarrollo técnico sitúa a Reebok en la carrera de las innovaciones en materia de espumas, aunque la marca siga estando por detrás de las formulaciones más avanzadas del mercado, como las espumas de nitrógeno de algunos competidores de gama alta.

Zig Tech 2.0: la geometría de la firma revisitada
El característico patrón en zigzag sigue siendo el ADN visual y técnico de esta zapatilla. Esta particular geometría de la entresuela no es sólo estética, sino que también desempeña un papel funcional a la hora de dispersar las fuerzas de impacto y guiar la zancada. Para esta segunda versión, Reebok ha revisado su copia ensanchando significativamente la zona del mediopié, ofreciendo una base más estable que el primer modelo.
Las transiciones talón-puntera también se benefician de esta geometría rediseñada. El balancín natural creado por la forma Zig facilita el despegue del pie sin necesidad de una placa de carbono u otro dispositivo técnico. Este enfoque más sencillo y elegante es muy eficaz, aunque no revolucione la experiencia de correr. La parte superior de malla de ingeniería proporciona transpirabilidad y sujeción gracias a una lengüeta reforzada que evita el deslizamiento lateral, mientras que la suela de caucho de carbono promete una excelente durabilidad sobre el asfalto.
Desembalaje y primera toma de contacto: el moderno aspecto retro asume su estilo
Sacar el FloatZig 2 de su caja provoca inmediatamente una reacción. El diseño abraza plenamente su herencia de los 90, con líneas gruesas y bloques de color contrastados. Los colores disponibles juegan con esta nostalgia, sin dejar de ser lo suficientemente modernos como para no caer en el pastiche. Domina la impresión de robustez, con una suela generosa y una plantilla visiblemente acolchada.

Cuando se calza el zapato por primera vez, se siente inmediatamente cómodo gracias al cuello acolchado y a la lengüeta gruesa. Sin embargo, la firmeza de la espuma sorprende al pisar por primera vez. No se trata de una amortiguación blanda que se aplasta con el peso, sino de un retorno firme y resistente. Esta primera impresión puede confundir a quienes esperen una sensación turbia, pero también anuncia un buen apoyo y cierta vivacidad una vez en movimiento.
Sobre el terreno: la FloatZig 2 a prueba de kilometraje
Condiciones de la prueba
Nuestra evaluación del FloatZig 2 tuvo lugar a lo largo de unos 95 kilómetros repartidos en cuatro semanas de pruebas. Las salidas alternaron carreras de recuperación a un ritmo lento de unos 6 minutos por kilómetro, salidas de resistencia fundamental a 5min15/5min30, y algunas sesiones de tempo moderado hasta 4min30 por kilómetro. Las superficies utilizadas fueron principalmente asfalto urbano y caminos rurales, con algunas incursiones en pistas forestales menos técnicas.
Las condiciones meteorológicas variaron entre los 8 y los 22 grados centígrados, con varias salidas bajo la lluvia para probarel agarre sobre mojado. La mayoría de los recorridos fueron de entre 8 y 14 kilómetros, con dos salidas largas de 18 kilómetros para evaluar la comodidad con el paso del tiempo. Esta amplia gama de situaciones ofrece una visión completa de las capacidades reales de la zapatilla en el uso diario.

Sujeción y estabilidad
La sujeción del mediopié es uno de los grandes aciertos de la FloatZig 2. La geometría más ancha se deja sentir desde los primeros kilómetros, con una sensación muy tranquilizadora de estar anclado al suelo. Incluso en aceleraciones o curvas cerradas, el pie no gira hacia los lados. La lengüeta reforzada desempeña perfectamente su papel al impedir cualquier movimiento del sistema de lazada, creando un bolsillo envolvente para el pie.
El contrafuerte del talón ofrece un buen compromiso entre firmeza y flexibilidad. Sujeta la parte posterior del pie sin crear incómodos puntos de presión, incluso en salidas largas. En cambio, en terrenos ligeramente irregulares, como senderos con algunas piedras o raíces, la base más ancha puede dar a veces una sensación de pesadez que limita la agilidad. Esta zapatilla prefiere claramente las superficies planas y regulares, donde su estabilidad puede expresarse plenamente.
Agarre y adherencia
Sobre asfalto seco, el agarre de la FloatZig 2 no presenta ningún problema. La suela de caucho de carbono cubre generosamente toda la superficie de contacto, proporcionando un agarre predecible y firme. No hay deslizamiento durante los relanzamientos o los cambios de ritmo, y la confianza se establece rápidamente. Esta cobertura completa también sugiere una excelente durabilidad de la suela exterior, que parece preparada para soportar varios cientos de kilómetros sin inmutarse.
La situación se complica ligeramente sobre superficies mojadas. Varias salidas bajo la lluvia revelaron la necesidad de cierta precaución sobre las marcas viales mojadas y los pasos de peatones. Sin ser catastrófico, el agarre era menos directo que en seco, lo que hacía necesario anticipar las curvas con más cuidado sobre superficies empapadas. En las pistas forestales que probamos, la zapatilla se comportó honrosamente en terrenos compactos, pero está claro que no está diseñada para enfrentarse al barro o a los singles técnicos.

Amortiguación y comodidad
La espuma SuperFloat+ proporciona una amortiguación firme pero protectora. A diferencia de las zapatillas maximalistas, que dan la impresión de flotar sobre el suelo, aquí se siente el suelo a la vez que se beneficia de una buena amortiguación. Esta firmeza relativa tiene la ventaja de evitar la fatiga muscular ligada a la inestabilidad, aunque requiera algunas salidas de adaptación para quienes estén acostumbrados a una amortiguación blanda.
En salidas de entre 8 y 12 kilómetros, el confort está presente de principio a fin. El ajuste generoso y el cuello acolchado protegen de las rozaduras, mientras que la espuma conserva sus propiedades sin colapsarse. A partir de los 15 kilómetros, se observan algunas limitaciones, con una sensación de calor excesivo con tiempo suave y el comienzo de una restricción en el arco del pie, probablemente debido al estrechamiento del mediopié. La FloatZig 2 es ideal para distancias cortas y medias.
Dinamismo y propulsión
Reebok promete una sensación elástica, es decir, con rebote y dinámica. En realidad, esta sensación sigue siendo bastante moderada. La zapatilla no ofrece el explosivo retorno de energía que se puede encontrar en los modelos equipados con placas de carbono o espumas ultrarreactivas. El rocker facilita ciertamente las transiciones y da un impulso natural al rodar, pero no hay que esperar una marcada sensación de propulsión.
Dicho esto, la FloatZig 2 se defiende honorablemente cuando se acelera. Permite bajar a velocidades de 4min30/4min45 por kilómetro sin demasiada resistencia, aunque el esfuerzo parezca mayor que en una verdadera zapatilla de tempo. El peso relativamente bajo para esta categoría ayuda a mantener cadencias elevadas, y la firmeza de la espuma evita que se desperdicie energía por una amortiguación excesivamente blanda. Apreciamos esta polivalencia, que permite variar los placeres sin cambiar de zapatillas.

Transpirabilidad y gestión térmica
La malla de ingeniería de la parte superior hace un buen trabajo a la hora de proporcionar ventilación cuando se está fuera de casa con tiempo fresco o moderado. El aire circula lo suficiente para evitar que la zapatilla se sienta demasiado caliente, y la humedad se evacua. Las zonas de refuerzo no asfixian el pie y, tras una hora de carrera, los pies se mantienen en condiciones aceptables.
Las cosas se complican un poco cuando el calor supera los 20 grados. El generoso acolchado del cuello y el grosor de la lengüeta se vuelven problemáticos. El calor se acumula progresivamente y la sensación de agarrotamiento aumenta con cada kilómetro. En las salidas largas de verano, esta acumulación de calor puede llegar a ser francamente desagradable y crear puntos de incomodidad. El FloatZig 2 prefiere claramente las temperaturas primaverales u otoñales para expresar plenamente su potencial de confort.
FloatZig 2: ¿quién debería enamorarse de esta zapatilla?
Esta zapatilla de Reebok es ideal para corredores principiantes e intermedios que buscan una opción fiable para su entrenamiento diario. Es ideal para corredores que realizan entre 20 y 40 kilómetros a la semana, divididos en tres o cuatro salidas, principalmente a un ritmo conversacional. Los corredores que valoran la durabilidad y buscan una zapatilla robusta capaz de soportar varios cientos de kilómetros también la encontrarán atractiva.
El perfil morfológico corresponde a pies normales a ligeramente anchos, con especial tolerancia para quienes aprecian un volumen generoso en la zapatilla. Los pronadores neutros encontrarán una estabilidad natural sin una corrección excesiva. En cambio, los corredores de élite o experimentados que busquen una zapatilla para sus sesiones intensivas de calidad tendrán que recurrir a otras opciones de mayor rendimiento. Del mismo modo, los entusiastas de la ultradistancia preferirán modelos que ofrezcan un mayor confort para salidas muy largas de más de 20 kilómetros.

Ajuste y tallaje: ¿debe coger su talla habitual?
La cuestión del tamaño de las zapatillas merece especial atención con las FloatZig 2. La respuesta varía ligeramente según el tipo de cuerpo, pero hay una tendencia clara para los hombres, con la recomendación de subir media talla. A un corredor que normalmente use una talla 43 le convendrá optar por una talla 43,5 para evitar una sensación parecida a la de un tornillo de banco en el extremo de la zapatilla, sobre todo en los descensos en los que los dedos de los pies se topan con la parte delantera.
Para las mujeres, el tallaje parece ajustarse más a los estándares, con una talla 39 que corresponde a una talla 39 habitual. La anchura de la puntera proporciona suficiente espacio para que los dedos se abran de forma natural sin compresión lateral. El mediopié tiene un ajuste más ceñido que puede sorprender al principio, pero que resulta funcional una vez que se está en movimiento. El talón está bien sujeto con un collarín acolchado que evita el deslizamiento vertical incluso en terrenos irregulares, creando un ajuste seguro y de apoyo que inspira confianza desde la primera zancada.
Resumen: lo que atrae y lo que decepciona
Puntos fuertes de la FloatZig 2
La polivalencia de esta zapatilla es sin duda su mayor baza. Capaz de hacer frente tanto a carreras tranquilas de recuperación como a ritmos moderados, evita tener que guardar varios pares en el armario. Esta adaptabilidad a diferentes ritmos la convierte en una opción práctica para los corredores a los que les gusta variar los placeres sin cambiar sistemáticamente de zapatillas.
La calidad de construcción es realmente impresionante en este nivel de la gama. Rara vez se encuentra un acabado tan meticuloso y unos materiales tan robustos en esta categoría. La suela ultrarresistente promete cientos de kilómetros de uso sin mayor deterioro, mientras que el empeine soporta bien las repetidas tensiones mecánicas. La comodidad de la plantilla también merece elogios, con su malla transpirable y una generosa amortiguación que envuelve el pie. La mayor estabilidad proporcionada por la geometría más ancha del mediopié es tranquilizadora en todas las situaciones, y el aspecto atrevido atraerá a los aficionados al diseño retro que no quieren parecerse a todo el mundo.

Puntos débiles de la FloatZig 2
La principal crítica se refiere al desfase entre la promesa de marketing y la realidad sobre el terreno. Reebok presume de un retorno de energía elástico que no se materializa realmente bajo los pies. La espuma ofrece ciertamente un buen compromiso entre firmeza y protección, pero carece cruelmente del rebote dinámico que marca la diferencia en unas buenas zapatillas de tempo. Esta decepción puede frustrar a quienes esperaban sensaciones explosivas.
La firmeza de la espuma también requiere un periodo de adaptación importante. Los primeros kilómetros pueden resultar incómodos para quienes estén acostumbrados a una amortiguación blanda, y realmente hay que darle tiempo antes de que la zapatilla revele su potencial. El peso, aunque contenido, sigue siendo superior al de muchos competidores en la categoría de zapatillas de entrenamiento diario, lo que se nota cuando se acelera con fuerza. El tallaje incoherente entre las zapatillas de hombre y de mujer es confuso, y significa que hay que informarse bien antes de comprar. Las restricciones de uso también se hacen sentir, con una clara inadecuación para la simple marcha cotidiana y claros límites en las salidas muy largas. Por último, el excesivo calor generado por el abundante acolchado plantea un problema en cuanto el mercurio supera los 20 grados.
FloatZig 2 frente a FloatZig 1: ¿una evolución acertada?
El cambio a la espuma SuperFloat+ es la mejora más significativa entre las dos generaciones. Esta nueva formulación proporciona una bienvenida reducción del peso al tiempo que mejora el retorno de energía, aunque éste siga siendo modesto. La ligereza se nota especialmente en las salidas largas, donde cada gramo cuenta para limitar la fatiga muscular.
La geometría ampliada del mediopié transforma radicalmente el comportamiento de la zapatilla en términos de estabilidad. Donde la primera versión parecía a veces un poco inestable lateralmente, esta segunda iteración inspira una confianza total gracias a su base más ancha. La parte superior también se ha rediseñado, con más acolchado y una construcción más convencional que mejora el confort general. La plantilla se beneficia de estos cambios, con menos deslizamiento interno y mejor sujeción del mediopié. La malla menos visible da paso a un aspecto más elegante y moderno, aunque algunos echarán de menos el aspecto técnico transparente de la V1. Los fans del primer modelo, acostumbrados a una amortiguación de acceso más inmediato, pueden sentirse desanimados por la sensación inicial más firme. En definitiva, esta FloatZig 2 mejora todos los aspectos técnicos de su predecesora, aunque quizá pierda un poco de la diversión y la espontaneidad que hacían tan encantadora a la original.
¿Cómo queda el FloatZig 2 frente a la competencia?
FloatZig 2 vs Hoka Clifton 10
La Hoka Clifton 10 adopta un enfoque radicalmente diferente con su amortiguación máxima ultrasuave. Sus 29 mm de stack crean una incomparable sensación de nublado confort para engullir los kilómetros sin cansarse. La FloatZig 2 adopta un enfoque más aterrizado, con su espuma firme que proporciona una mayor sensación de contacto con el suelo. En distancias muy largas de más de 20 kilómetros, la Clifton tiene una clara ventaja gracias a su protección superior. Por otro lado, la Reebok es más versátil cuando se trata de variar el ritmo y enlazar tempos moderados sin una penalización excesiva de peso. El drop de 5 mm de la Hoka frente a los 6 mm de la Reebok no cambia fundamentalmente la experiencia, ya que ambas zapatillas ofrecen un balanceo natural eficaz.
FloatZig 2 vs Nike Pegasus 41
La Nike Pegasus 41 ha reinado en el segmento de las zapatillas de entrenamiento diario durante años. Su espuma ReactX, combinada con la unidad Zoom Air, proporciona una sensación dinámica que la FloatZig 2 se esfuerza por igualar. En sesiones de calidad y ritmos sostenidos, la Pegasus demuestra una superioridad técnica innegable con un retorno de energía mucho más marcado. Sin embargo, la Reebok contraataca con una construcción visiblemente más robusta que debería garantizar una mayor longevidad. La comodidad del calzado es comparable entre los dos modelos, cada uno de los cuales ofrece una sujeción excelente sin puntos de presión. Al final, las FloatZig 2 le conquistarán por su posicionamiento más accesible, sin dejar de ofrecer un rendimiento decente que satisfará a los corredores que no sean de élite.
FloatZig 2 vs Asics Gel Nimbus 28
LaAsics Gel Nimbus 28 se sitúa en la categoría premium de máximo confort, con su doble capa de espuma FF BLAST+ ECO y su famoso sistema Gel en el talón. Esta sofisticada arquitectura proporciona una amortiguación de lujo especialmente diseñada para maratones y ultradistancias. Comparada con esta referencia de gama alta, la FloatZig 2 parece tecnológicamente más sencilla, con su espuma única y su enfoque aerodinámico. La relativa firmeza de la Reebok contrasta con la suavidad envolvente de la Nimbus, que absorbe mejor los impactos. La Asics está claramente orientada a salidas largas y cómodas, mientras que la Reebok se dirige a una versatilidad accesible para el día a día. La brecha entre los dos modelos refleja sus diferentes filosofías más que una superioridad absoluta de uno sobre el otro.
Nuestro veredicto final: ¿merece el FloatZig 2 un lugar en su rotación?
Después de casi 100 kilómetros en sus pies, la Reebok FloatZig 2 se ha establecido como una opción sólida y fiable para el entrenamiento diario. No revolucionará su forma de correr ni le ahorrará segundos por kilómetro, pero cumplirá su cometido como zapatilla de entrenamiento versátil capaz de absorber el grueso de su kilometraje semanal.
Su principal ventaja reside en su excepcional calidad de construcción. Los materiales robustos, la suela ultrarresistente y el acabado meticuloso hacen de ella una inversión duradera que acompañará fielmente a los corredores durante varios cientos de kilómetros. La estabilidad tranquilizadora y la comodidad de la plantilla son otros argumentos a favor de los corredores principiantes e intermedios que buscan una apuesta segura.
Esta zapatilla encuentra naturalmente su lugar en una rotación como opción principal para salidas fáciles y de resistencia fundamental. Es el complemento ideal de un par de mayor rendimiento dedicado a sesiones de calidad, creando un dúo equilibrado para cubrir todas las necesidades de entrenamiento. Los corredores de una sola zapatilla también encontrarán mucho que gustar aquí, con suficiente versatilidad para variar el ritmo sin frustraciones indebidas.
No dudamos en recomendar la FloatZig 2 a los corredores que valoran la durabilidad y la fiabilidad por encima del rendimiento puro. Será perfecta para quienes acumulen entre 20 y 50 kilómetros semanales a ritmos conversacionales, con incursiones ocasionales en ritmos moderados. Por otro lado, los competidores que busquen recortar segundos o los entusiastas de las ultradistancias preferirán opciones más especializadas.
En conjunto, Reebok ha producido una evolución convincente que confirma el potencial de la gama FloatZig, y si la marca continúa en esta línea afinando algunos detalles más, como el tallaje y la transpirabilidad en climas cálidos, la tercera versión bien podría convertirse en un imprescindible. Por ahora, esta segunda iteración merece con creces su calificación de 7,5 sobre 10, lo que la convierte en una sabia elección para cualquiera que busque una zapatilla honesta y bien construida sin arruinarse.




