- Amortiguación equilibrada: la Fresh Foam X ofrece protección y reactividad sin resultar ni demasiado blanda ni demasiado dura.
- Ventilación superior: el upper de malla multicapa y la lengüeta perforada generan una verdadera circulación de aire.
- Límite de peso: reservada a corredoras de menos de 75 kg, se trata de una restricción técnica real y no de un simple consejo.
- No apta para series: destaca en resistencia moderada, pero le falta explosividad para las sesiones dinámicas.
- Comodidad inmediata: no requiere rodaje previo, la zapatilla está lista para usarse desde la primera salida.
- Durabilidad demostrada: una construcción sólida y un caucho colocado estratégicamente prometen una buena longevidad con un uso regular.
La New Balance Ellipse V1 no busca acaparar titulares en las revistas especializadas ni rivalizar con las últimas placas de carbono. Juega una partitura diferente, la de la compañera de ruta fiable, disponible tres veces por semana, capaz de encajar los kilómetros sin quejarse jamás. Precisamente este planteamiento fue lo que nos animó a probarla en serio: en un mercado saturado de zapatillas que prometen la luna, un par que asume con honestidad su papel de calzado del día a día merece que le prestemos atención.
El público objetivo está claramente definido por New Balance: corredoras de menos de 75 kg, que entrenan de 2 a 3 veces por semana a ritmo moderado, buscando el equilibrio entre comodidad duradera, ligereza razonable y polivalencia de uso. Ya seas principiante construyendo tu regularidad o corredora experimentada que quiere una zapatilla de entrenamiento sin complicaciones, la Ellipse V1 se presenta como una candidata seria. Veamos si cumple sus promesas sobre el terreno.

Las tecnologías incorporadas: lo que New Balance ha metido en la caja
Fresh Foam X y construcción de la parte superior
El corazón de la Ellipse V1 es la espuma Fresh Foam X, última generación de la tecnología emblemática de New Balance. Se distingue de las espumas ultra-reactivas tipo FuelCell por un enfoque más equilibrado: absorbe el impacto con generosidad al tiempo que devuelve parte de la energía en forma de rebote. No es una espuma que te propulse como una catapulta, pero tampoco te sumerge en un confort pasivo. Ofrece lo que New Balance describe como una «sensación de rebote bajo el pie», perceptible de forma concreta desde las primeras zancadas, sobre todo a ritmos entre 5 y 6 min/km, donde la espuma trabaja en su rango ideal.
La parte superior multicapa combina una malla transpirable con una lengüeta con fuelle perforado, pensadas para dejar circular el aire libremente incluso en condiciones de calor. El forro interior es suave al contacto sin ser grueso, y los cordones elásticos facilitan el calzado diario sin sacrificar el ajuste una vez atados. New Balance también ha incorporado detalles reflectantes discretos pero eficaces para las salidas con poca luz, un punto de seguridad real para quienes corren temprano por la mañana o en las tardes de otoño.
La suela exterior de caucho localizado
La suela exterior se basa en un caucho colocado estratégicamente en las zonas de desgaste prioritarias, especialmente el talón y el antepié. Este enfoque permite reducir el peso global concentrando la resistencia donde realmente es útil. La promesa de resistencia a la abrasión resulta creíble sobre el papel: New Balance ha optado por una durabilidad razonada en lugar de una suela integral que aumentaría innecesariamente el peso de la zapatilla. La tracción sobre asfalto queda garantizada tanto en suelo seco como ligeramente húmedo, con una distribución de tacos bien pensada para correr en carretera y camino compactado.
Primeras impresiones: desembalaje y primer calzado
Al sacarla de la caja, la New Balance Ellipse V1 transmite una sensación de ligereza visual que se confirma en el pesaje: 232 g en talla 40, algo coherente con el segmento polivalente sin llegar a ser un logro en sí mismo. La pala es fina al tacto, visualmente aireada, con un acabado limpio que no revela ningún defecto de fabricación visible. El talón está bien reforzado, firme a la presión del pulgar, lo que resulta tranquilizador respecto a la futura calidad de la sujeción.
El primer calzado confirma la suavidad inmediata del forro interior y la mullidez del Fresh Foam X, perceptible incluso sin apoyar el pie en el suelo. Los cordones elásticos permiten un ajuste rápido sin esfuerzo. La zapatilla no parece necesitar un periodo de adaptación prolongado: está lista para usarse desde la primera sesión, una cualidad nada despreciable cuando lo que se quiere es simplemente calzarse y salir a correr.

New Balance Ellipse V1: la prueba en la calle
Realizamos esta prueba durante varias semanas, con distintos tipos de salidas para cubrir todos los usos que New Balance recomienda.
Condiciones de la prueba: cómo la hemos probado
Las sesiones de prueba tuvieron lugar en carretera urbana (asfalto liso y rugoso), en un camino trazado ligeramente accidentado, y en algunas salidas en cinta de correr para evaluar el comportamiento en un entorno controlado. Las condiciones meteorológicas fueron variadas: salidas con tiempo seco, algunas sesiones con humedad y unos pocos grados por debajo de 15°C, y una salida bajo lluvia ligera. En total, se recorrieron unos cincuenta kilómetros, repartidos entre trotes tranquilos, salidas largas de entre 15 y 17 km, y algunos intervalos suaves para probar los límites dinámicos de la zapatilla. La probadora presenta un perfil de pisada neutra, con una ligera tendencia a la supinación, y pesa unos 62 kg.
Sujeción y cordones: ¿se siente el pie bien sujeto?
La sujeción es una de las gratas sorpresas de la Ellipse V1. La lengüeta con gusset perforado cumple realmente su función: se mantiene en su sitio durante el esfuerzo, no se desliza hacia los lados y no ejerce una presión excesiva sobre el empeine, ni siquiera en las salidas largas. El talón queda bien sujeto en su alojamiento, sin deslizamientos notables incluso tras varios kilómetros, un aspecto que suele revelar la calidad de fabricación de una zapatilla de entrenamiento habitual.
Los cordones elásticos resultan prácticos en el uso diario, aunque hay que prestar un poco de atención en el primer atado para encontrar la tensión adecuada: ni demasiado apretados para no comprimir el antepié, ni demasiado sueltos para evitar micromovimientos en bajada. Para pies de anchura estándar B, el ajuste es natural. Los pies ligeramente anchos podrían notar una leve compresión en los bordes del antepié tras 8-10 km, sin que resulte incómodo, pero conviene vigilarlo.
Adherencia y agarre: ¿cómoda sobre el asfalto?
En asfalto seco, la adherencia es firme y transmite confianza. Los apoyos son estables, la zancada se posa con seguridad, y el caucho localizado cumple bien su función de transmitir las fuerzas al suelo. En asfalto mojado, los resultados siguen siendo correctos, con una ligera reserva en superficies lisas muy húmedas, donde el agarre se vuelve menos firme que en una zapatilla con suela integral más trabajada. En camino trazado ligeramente húmedo, no supone ningún problema, pero la Ellipse V1 muestra rápidamente sus límites si el terreno se vuelve blando o resbaladizo. Para trail o fuera de sendero, habrá que recurrir a zapatillas especializadas; de hecho, nos convenció la ASICS Trabuco Terra 3 en este terreno si buscas una opción todoterreno robusta.

Amortiguación y rebote: el Fresh Foam X a prueba
En condiciones reales, el Fresh Foam X confirma sus promesas. La amortiguación está muy presente, especialmente perceptible en el impacto del talón: la espuma absorbe el golpe con suavidad sin dar la sensación de hundirse en algodón. Ahí está la diferencia con espumas ultra-amortiguadas como la DNA Loft v2 de Brooks o la Gel de ASICS en sus versiones más blandas: el Fresh Foam X conserva una firmeza relativa que preserva la reactividad de la zancada. Comparada con la PWRRUN de Saucony, la sensación es similar en cuanto a equilibrio, con una ligera ventaja en inmediatez de rebote para el Fresh Foam X.
En las tiradas largas de más de 15 km, la espuma no muestra signos de fatiga notables. Conserva su capacidad de absorción sin comprimirse en exceso, algo tranquilizador para una zapatilla destinada a acompañar entrenamientos regulares. La protección articular es suficiente a ritmo moderado, incluso sobre superficies duras. Tras 17 km de asfalto, las piernas acusan la distancia habitual pero sin dolor especial en rodillas o tobillos, lo que confirma la eficacia del conjunto.
Rendimiento en carrera: tempo, tirada larga y series
A ritmo de tempo moderado entre 5 y 6 min/km, la Ellipse V1 está en su elemento. El desarrollo del pie es fluido, la transición talón-antepié se produce con naturalidad, y la regularidad del amortiguado se mantiene con el paso del tiempo. Es realmente en este rango de uso donde la zapatilla ofrece su mejor versión, confirmando su posicionamiento como zapatilla de entrenamiento regular a ritmo controlado.
En las tiradas largas, la zapatilla cumple su promesa de comodidad duradera. La parte superior no generó ningún punto de rozamiento notable ni siquiera tras 90 minutos de carrera continua, lo cual es una auténtica virtud. En cambio, en los intervalos rápidos y las repeticiones cortas, las limitaciones aparecen claramente: el Fresh Foam X carece de la explosividad necesaria para sostener esfuerzos muy intensos. Para este tipo de sesiones, una zapatilla más reactiva como la New Balance FuelCell Propel v5 será mucho más adecuada. La Ellipse V1 se defiende en intervalos suaves (30 segundos ligeramente más vivos seguidos de recuperación), pero claramente no es su terreno.
Subidas y bajadas: estabilidad y protección en desnivel
En algunas cuestas urbanas de desnivel moderado, la Ellipse V1 ofrece una rigidez suficiente en subida para transmitir el esfuerzo eficazmente. No se percibe una pérdida excesiva de energía en la espuma durante el impulso, algo positivo. En bajada, el sujeción del talón limita bien el deslizamiento del pie hacia delante, y la amortiguación absorbe correctamente los impactos repetidos en los golpes más marcados de las bajadas. Aun así, hay que recordar que esta zapatilla no está diseñada para bajadas técnicas ni terrenos irregulares: en un camino pedregoso en bajada, se nota la falta de rigidez lateral.
¿Para qué tipo de corredora?
El perfil ideal es efectivamente el que anuncia New Balance: una corredora de menos de 75 kg, con pisada neutra o ligeramente supinadora, que entrena de 2 a 3 veces por semana a ritmos entre 5 y 7 min/km. El límite de 75 kg no es un consejo de marketing: es una limitación técnica real. Por encima de ese peso, la espuma se comprime más rápido y más profundamente en cada zancada, lo que reduce su eficacia de amortiguación y acelera su desgaste. No es una opinión, es física de materiales.
Dos perfiles se sentirán especialmente cómodos con esta zapatilla. Primero, la principiante que empieza a correr con regularidad y busca una base cómoda, poco agresiva, que le permita progresar sin lesionarse por falta de amortiguación suficiente. Después, la corredora experimentada que quiere una zapatilla de entrenamiento sin complicaciones, una herramienta de trabajo para los rodajes del martes y del jueves sin darle más vueltas. También existe un tercer perfil a menudo olvidado: la corredora que usa sus zapatillas de running fuera de la carrera, para hacer recados o actividades ligeras del día a día. El diseño moderno y la versatilidad de la Ellipse V1 la convierten en una muy buena candidata para este uso mixto.
¿Cómo talla la New Balance Ellipse V1? horma, anchura y recomendaciones
El tallaje es, en general, fiel a la numeración estándar, y New Balance es conocida por su coherencia en este aspecto de una gama a otra. Una talla 40 en Ellipse V1 corresponde a una talla 40 clásica, sin sorpresas. La zapatilla no tira ni hacia arriba ni hacia abajo, lo que facilita las compras online para quienes ya conocen su talla habitual en la marca.
El ancho B (estándar) se adapta perfectamente a las morfologías de pie medias. En cambio, los pies ligeramente anchos o con antepié más ancho podrían notar una ligera presión después de varios kilómetros, sobre todo porque la Ellipse V1 no ofrece variante de ancho D a diferencia de otros modelos de la gama New Balance. Si tienes la costumbre de coger media talla más en zapatillas de running, ese reflejo probablemente no sea necesario aquí, pero acudir a una tienda para probártela sigue siendo la mejor opción para confirmar tu elección. Comprueba bien el espacio en la puntera: debe haber aproximadamente un centímetro entre la punta del dedo gordo y el extremo de la zapatilla para evitar rozaduras en las bajadas.
Puntos fuertes y puntos débiles
Puntos fuertes de la New Balance Ellipse V1
La ventilación superior del upper es el punto fuerte que se percibe de forma más inmediata, y se confirma con el uso. La malla combinada con la lengüeta perforada crea una circulación de aire real, especialmente apreciable en las salidas de verano o en cinta en interior. Es un confort que se nota aún más cuando se está acostumbrado a zapatillas menos cuidadas en este aspecto. El equilibrio entre amortiguación y dinamismo de la Fresh Foam X es también un punto fuerte real: la espuma no es ni demasiado blanda hasta el punto de resultar pasiva, ni demasiado firme hasta el punto de resultar agresiva. Se sitúa en ese término medio que conviene a la inmensa mayoría de los entrenamientos habituales. Para quienes quieran explorar otras zapatillas dentro de este registro equilibrado, nuestro test de la New Balance Fresh Foam X Evoz v4 ofrece una comparación interesante dentro de la gama.
La durabilidad es un argumento creíble: el caucho ubicado en las zonas de desgaste prioritarias, la calidad de la tija sin un exceso de ligereza que fragilizaría el tejido, todo ello dibuja una zapatilla pensada para el largo plazo. Los detalles prácticos como los cordones elásticos, la plantilla extraíble (que permite colocar plantillas personalizadas u ortopédicas) y los detalles reflectantes para la seguridad nocturna completan un balance globalmente positivo. Y la comodidad inmediata, sin necesidad de rodaje previo, es un verdadero plus para las corredoras a las que no les gusta esperar a que la zapatilla «se ablande».
Puntos débiles de la New Balance Ellipse V1
El límite de 75 kg es el criterio de exclusión más significativo: descarta de entrada a una parte de las corredoras que podrían haber encontrado en ella su modelo ideal, y New Balance no ofrece ninguna alternativa dentro de esta gama polivalente para complexiones más grandes. La ausencia de una variante en ancho D también resulta lamentable, sobre todo porque otros modelos de New Balance sí ofrecen esta opción. Las corredoras con pies anchos tendrán que buscar otras opciones o aceptar el compromiso.
El rendimiento en sesiones dinámicas sigue siendo la limitación funcional más evidente: series rápidas, intervalos cortos y explosivos, la zapatilla no se siente a gusto y lo deja notar. Para quienes combinan resistencia y velocidad en su programa semanal, hará falta un segundo par más reactivo para los días de calidad. Por último, algunas corredoras acostumbradas a zapatillas muy amortiguadas (Nike Pegasus u otras equivalentes) podrían encontrar la suela ligeramente fina para su gusto, aunque objetivamente la amortiguación resulta suficiente para el uso recomendado.
Ellipse V1 frente a la versión anterior: ¿qué hay de nuevo?
New Balance no ha comunicado oficialmente las diferencias entre la Ellipse V1 y una versión anterior, lo que complica el ejercicio de comparación. La introducción del «V1» en la nomenclatura sugiere bien un modelo realmente nuevo que empieza su andadura, bien una revisión bastante significativa de una versión sin número que justifique este cambio de nombre.
Con base en los elementos disponibles, se puede suponer razonablemente que esta V1 se beneficia de la integración de la última generación de espuma Fresh Foam X (que representa una evolución respecto a la antigua Fresh Foam en cuanto a densidad y reactividad), de mejoras ergonómicas en el upper con la adopción de la malla aireada multicapa, y de un lavado de cara estético acorde con los códigos visuales actuales de New Balance. Pero, a falta de datos oficiales precisos y de una versión anterior claramente identificable con la que comparar, este análisis sigue siendo una hipótesis documentada más que una certeza.
Comparación con otras zapatillas del mismo segmento
Estas comparaciones están aquí para ayudarte a elegir, no para declarar una ganadora absoluta. Cada zapatilla tiene sus puntos fuertes según tu perfil.
Ellipse V1 frente a ASICS Gel-Excite 11
Nuestro test de la ASICS Gel-Excite 11 confirma que ambas zapatillas están destinadas al mismo público de corredoras habituales, con un drop idéntico de 8 mm y un peso similar en torno a 240-245 g en la talla 40. La principal diferencia está en la naturaleza del amortiguación: el Gel de ASICS se percibe como más suave y mullido, mientras que el Fresh Foam X de la Ellipse V1 conserva más reactividad. Si priorizas el confort sensorial puro y la sensación de «caminar sobre nubes», la Gel-Excite se inclinará a tu favor. Si quieres mantener viveza bajo el pie sin sacrificar la protección, la Ellipse V1 se lleva la ventaja.
Ellipse V1 frente a Saucony Kinvara 16
La Saucony Kinvara 16 juega en una categoría ligeramente diferente: es más ligera, con menos stack y pensada para ritmos más vivos, lo que la hace menos comparable directamente con la Ellipse V1 en cuanto al confort de resistencia. La Ride 16 de Saucony sería una comparación más justa, con su drop de 10 mm, su espuma PWRRUN y su capacidad para acoger a corredoras de hasta 90 kg aproximadamente, ofreciendo un margen de peso más cómodo. La Ellipse V1 responde mejor en cuanto a la ventilación del upper y a la ligereza relativa, pero la Ride 16 ofrece un talón más mullido y una tolerancia superior en cuanto a complexión.
Ellipse V1 vs Brooks Ghost 15
La Brooks Ghost 15 es la referencia del segmento «polivalente y confiable» con su drop de 12 mm y su espuma DNA Loft v2 ultra suave. Pesa aproximadamente 250 g en talla 40 y se adapta a un espectro muy amplio de corredoras. Frente a la Ellipse V1, se impone claramente en volumen de amortiguación y protección al impacto, pero a cambio renuncia a parte de la reactividad y de la ligereza. La Ellipse V1 es más dinámica y está mejor ventilada, la Ghost 15 es más envolvente y tranquilizadora. Para quienes buscan el máximo confort sin renunciar a la suavidad, la Ghost 15 convence más. Para quienes quieren confort Y vivacidad, la Ellipse V1 está más equilibrada.
La opinión de la redacción: honesta, constante, y orgullosa de serlo
Tras varias semanas de prueba, la New Balance Ellipse V1 nos ha convencido en lo que pretende ser: una zapatilla de entrenamiento regular honesta, bien construida, agradable de llevar, y que cumple sus promesas con el paso del tiempo. No busca impresionar, busca estar ahí, disponible, cómoda y fiable tres veces por semana durante meses. Y es precisamente lo que la gran mayoría de corredoras necesita, aunque sea menos atractivo de contar que una placa de carbono.
New Balance confirma con la Ellipse V1 una filosofía de marca coherente: la solidez a lo largo del tiempo prevalece sobre el golpe de efecto tecnológico. Es el mismo enfoque que encontramos en la New Balance Fresh Foam 680 v8, otra zapatilla de la gama que asume plenamente su papel de zapatilla de trabajo diario sin artificios. Para las corredoras de menos de 75 kg, con pisada neutra, que buscan una compañera de ruta fiable y transpirable para sus entrenamientos habituales, la Ellipse V1 es una recomendación sincera. Para quienes buscan más dinamismo o una tolerancia de peso superior, existen alternativas que merecen la pena, pero no necesariamente ofrecerán mejores resultados en durabilidad y comodidad de uso diario.




